La ciencia es el proceso, mediante el cual desarrollamos un conocimiento específico, por ejemplo la Química y la Física las cuales nos enseñan a interactuar en el mundo que nos rodea. Se caracteriza por ser: explicativa debido a que intenta explicar los hechos en términos de leyes, y las leyes en términos de principios. Los científicos no se conforman con descripciones detalladas; además de indagar cómo son las cosas, procuran responder al por qué ocurren los hechos como ocurren y no de otra manera.
También es predictiva debido a la experiencia de los hechos observados, imagina cómo puede haber sido el pasado y cómo podrá ser el futuro. En consecuencia es, una manera eficaz de poner a prueba las hipótesis; pero también es la clave del control y aún de la modificación del curso de los acontecimientos.
La ciencia es abierta debido a que carece de axiomas evidentes: incluso los principios más generales y seguros son postulados que pueden ser corregidos o reemplazados.
La ciencia se divide en dos aspectos muy importantes, que son: la ciencia formal (o ideal) y la ciencia fáctica (material); entre sus principales diferencias están: mientras los enunciados formales consisten en relación entre signos, la ciencia fáctica se refieren a sucesos y procesos; si bien los enunciados formales se demuestran o prueban, las ciencias se verifican (confirman o desmienten) hipótesis que en su mayoría son provisionales; mientras las teorías formales pueden ser llevadas a un estado de perfección (o estancamiento), a diferencia el estudio de las ciencias fáctiles puede inducirnos a considerar el mundo como inagotable, y al hombre como una empresa inconclusa e interminable
El conocimiento científico de la realidad es objetivo, porque concuerda aproximadamente con su objeto, es decir la búsqueda por alcanzar la verdad fáctica basándose en la observación y la experimentación.
Con respecto a las características de la ciencia fáctica tenemos: parte de los hechos establece los parámetros en que se desarrollan, los respeta hasta cierto punto, y siempre vuelve a ellos, intenta describir los hechos tales como son, independientemente de su valor emocional o comercial.
Con motivo a la veracidad y verificabilidad, un dato será considerado verdadero hasta cierto punto, siempre que pueda ser confirmado de manera compatible con los cánones del método científico. El enunciado confirmatorio dependerá del conocimiento disponible y de la naturaleza de la proposición dada. Como por ejemplo un postulado científico es postulado desde que se lo propone por ejemplo cuando antes se creía que todo giraba alrededor de la tierra pero hoy sabemos que no es así. Ese es un postulado pero con la tecnología hemos podido verificar que es erróneo, pero las que ya se verifican pasan a ser hipótesis científicas.
En la ciencia de las teorías son apoyadas por la hipótesis que estas plantean y las hipótesis no solo tiene soporte científicos sino también extracientífico, algo no real.
Esta hipótesis plantea la necesidad de justificar los conocimientos de una forma razonada, es decir, ordenada y lógica. Solo es verdadero aquello que se puede aprobar suficientemente, basando en otro conocimiento o razones demostradas.
Por ejemplo, cuando se dice que “todo es mayor que las partes”. Esta afirmación es un conocimiento verdadero, puesto que se ha comprobado que una parte es menor que el todo, ya sea por la experiencia o por la pura intuición. Esta es una razón que se considera como suficiente para sustentar la valides del conocimiento anterior.
También es predictiva debido a la experiencia de los hechos observados, imagina cómo puede haber sido el pasado y cómo podrá ser el futuro. En consecuencia es, una manera eficaz de poner a prueba las hipótesis; pero también es la clave del control y aún de la modificación del curso de los acontecimientos.
La ciencia es abierta debido a que carece de axiomas evidentes: incluso los principios más generales y seguros son postulados que pueden ser corregidos o reemplazados.
La ciencia se divide en dos aspectos muy importantes, que son: la ciencia formal (o ideal) y la ciencia fáctica (material); entre sus principales diferencias están: mientras los enunciados formales consisten en relación entre signos, la ciencia fáctica se refieren a sucesos y procesos; si bien los enunciados formales se demuestran o prueban, las ciencias se verifican (confirman o desmienten) hipótesis que en su mayoría son provisionales; mientras las teorías formales pueden ser llevadas a un estado de perfección (o estancamiento), a diferencia el estudio de las ciencias fáctiles puede inducirnos a considerar el mundo como inagotable, y al hombre como una empresa inconclusa e interminable
El conocimiento científico de la realidad es objetivo, porque concuerda aproximadamente con su objeto, es decir la búsqueda por alcanzar la verdad fáctica basándose en la observación y la experimentación.
Con respecto a las características de la ciencia fáctica tenemos: parte de los hechos establece los parámetros en que se desarrollan, los respeta hasta cierto punto, y siempre vuelve a ellos, intenta describir los hechos tales como son, independientemente de su valor emocional o comercial.
Con motivo a la veracidad y verificabilidad, un dato será considerado verdadero hasta cierto punto, siempre que pueda ser confirmado de manera compatible con los cánones del método científico. El enunciado confirmatorio dependerá del conocimiento disponible y de la naturaleza de la proposición dada. Como por ejemplo un postulado científico es postulado desde que se lo propone por ejemplo cuando antes se creía que todo giraba alrededor de la tierra pero hoy sabemos que no es así. Ese es un postulado pero con la tecnología hemos podido verificar que es erróneo, pero las que ya se verifican pasan a ser hipótesis científicas.
En la ciencia de las teorías son apoyadas por la hipótesis que estas plantean y las hipótesis no solo tiene soporte científicos sino también extracientífico, algo no real.
Esta hipótesis plantea la necesidad de justificar los conocimientos de una forma razonada, es decir, ordenada y lógica. Solo es verdadero aquello que se puede aprobar suficientemente, basando en otro conocimiento o razones demostradas.
Por ejemplo, cuando se dice que “todo es mayor que las partes”. Esta afirmación es un conocimiento verdadero, puesto que se ha comprobado que una parte es menor que el todo, ya sea por la experiencia o por la pura intuición. Esta es una razón que se considera como suficiente para sustentar la valides del conocimiento anterior.